Comunicado
Nearius consolida 177 herramientas jurídicas para agentes de IA y multiplica por diez su velocidad de respuesta
· Equipo Nearius
INNIA anuncia los avances de Nearius, la capa de jurisprudencia española y europea verificada para agentes de IA: 177 herramientas conectables por MCP, un índice reconstruido que multiplica por diez la velocidad de respuesta, citas listas para el escrito con su ECLI, y la posibilidad de fusionar varios modelos frontier sobre jurisprudencia verificada. Es esa combinación —y no un modelo mejor— la que distancia a Nearius de las herramientas de IA jurídica disponibles hoy en el mercado.
El uso de modelos generalistas en la práctica jurídica ha destapado un problema con consecuencias reales: la cita inventada. En 2026, el TSJ de Canarias sancionó a un letrado por incorporar a sus escritos decenas de referencias a resoluciones que no existían. Por eso Nearius ha incorporado herramientas específicas para auditar y verificar: cada resolución citada en un escrito se contrasta contra el corpus antes de presentarlo, y cada afirmación jurídica llega acompañada de su ECLI y de un enlace a la fuente oficial. La promesa no es de infalibilidad, sino de verificabilidad.
El trabajo ya está hecho antes de que preguntes
El corpus de Nearius no es un simple índice. Sobre él se ha tejido un grafo jurídico que hoy relaciona 3,96 millones de artículos, 763.199 normas, 1,67 millones de partes procesales y más de 500.000 profesionales, además de más de 36,5 millones de fragmentos vectorizados para búsqueda semántica. El trabajo de lectura —extraer la ratio decidendi, separar antecedentes, fundamentos y fallo, identificar ponente, cuantía y sentido de la resolución— ya está hecho: se ejecutó una sola vez, con meses de cómputo en nuestras factorías de IA en España, para que no haya que repetirlo en cada consulta.
Ese trabajo no se detiene. Solo durante el mes de agosto, miles de agentes de IA han recorrido el corpus revisando y afinando las capas que no puede resolver una búsqueda por palabras clave: la ratio decidendi de cada resolución, el sentido real del fallo, la relevancia de un pronunciamiento dentro de una línea jurisprudencial y la relación entre unas resoluciones y otras. Son juicios de valor, no datos objetivos —el mismo tipo de apreciación que hace un jurista al leer una sentencia—, y por eso mejoran con cada pasada y con cada generación de modelos. El resultado más visible de ese esfuerzo es la revisión de la clasificación del fallo en más de 950.000 resoluciones que se describe más adelante.
A la jurisprudencia se suman dos corpus de datos duros que la plataforma cruza en la misma consulta: 50,7 millones de inmuebles o solares del Catastro y 9,2 millones de sociedades del Registro Mercantil, con su historial de actos desde 2009. Y no solo para consultarlos: sobre ellos operan las herramientas de auditoría de inmueble y entorno, que a partir de una referencia catastral, una dirección o unas coordenadas reconstruyen la ficha completa de la finca —usos, antigüedad, superficie, construcciones— y la sitúan en su contexto: sección censal, servicios y transporte próximos, comparación con las fincas de su entorno y detección de riesgos. Lo que antes exigía cruzar a mano media docena de fuentes se resuelve en una sola consulta.
177 herramientas, y para qué sirve cada familia
Nearius no es un buscador con una caja de texto: es un catálogo de 177 herramientas que el agente de IA del profesional invoca por su cuenta según lo que se le pida. Agrupadas por lo que resuelven:
1. Verificación y control de la cita — 8 herramientas. Auditoría de un escrito completo antes de presentarlo —o de los escritos del contrario—: cada resolución citada se contrasta contra el corpus y se marca como existente, no localizada o —cuando su fecha excede la cobertura declarada— no verificable. Se añade la comprobación de artículos contra el BOE consolidado y un localizador de abogados y procuradores, que confirma contra los censos oficiales del CGAE y del CGPE si un profesional está efectivamente colegiado, en qué colegio y con qué número. Su valor: convierte en un trámite de segundos el control que hoy nadie hace y cuyo fallo se paga con una sanción y con la credibilidad ante el tribunal.
2. Investigación jurisprudencial y doctrina — 28 herramientas. Búsqueda semántica, léxica e híbrida sobre 36,5 millones de fragmentos; recuperación de la ratio decidendi extraída por IA; construcción de la línea jurisprudencial de un tema; localización de doctrina contraria —resoluciones que aplican los mismos preceptos y llegan al resultado opuesto—; y comprobación de si una doctrina sigue viva, ha sido matizada o abandonada. Su valor: deja de ser «encontrar sentencias que me den la razón» y pasa a ser saber, antes de escribir, qué va a alegar la otra parte y si la sentencia en la que se apoya el escrito sigue en pie.
3. Analítica procesal — 7 herramientas. Estadísticas de un tribunal, de un ponente, del letrado contrario, de la parte contraria y de una empresa como litigante: volumen, materias, sentido del fallo, tasa de estimación. Su valor: preparar una vista conociendo el criterio del ponente que la va a resolver y el historial de quien está enfrente. Es información pública, pero inabordable a mano.
4. Plazos procesales y administrativos — 4 herramientas. Cómputo de vencimientos por orden jurisdiccional, con festivos nacionales, autonómicos y locales del municipio, y comprobación de si una fecha concreta es hábil. Su valor: el error de plazo es una de las causas más frecuentes de responsabilidad civil del abogado. Aquí el cálculo es determinista y auditable, no una estimación del modelo.
5. Normativa, fiscalidad y registro — 6 herramientas. Verificación de artículos contra la legislación consolidada del BOE, con 421.089 redacciones históricas desde 1835, lo que permite recuperar el texto vigente en la fecha de los hechos y no el actual; consultas vinculantes de la Dirección General de Tributos; resoluciones de la DGSJFP en recursos gubernativos; determinación del régimen arrendaticio aplicable según la fecha del contrato. Su valor: la mayoría de los errores en materia de derecho transitorio no vienen de citar mal, sino de citar la redacción de hoy para un hecho de hace diez años.
6. Inteligencia societaria (BORME) — 77 herramientas. Sobre 9,2 millones de sociedades: historial registral completo, red de administradores, detección de grupos y holdings, trazado de la cadena de control, señales de riesgo, empresas sin actividad y análisis de concursos —138.384 en el corpus—. Su valor: saber si la contraparte es solvente antes de demandar, localizar patrimonio en fase de ejecución y hacer diligencia sobre un cliente o un proveedor sin encargarla fuera. Las herramientas de señales de riesgo se presentan como lo que son: indicios que orientan la investigación, nunca conclusiones.
7. Catastro e inmobiliario — 45 herramientas. Sobre 50,7 millones de inmuebles o solares: localización por referencia catastral, dirección, coordenadas, polígono o finca registral; análisis de entorno, usos y antigüedad; comparación entre fincas; y generación de fichas, mapas y exportaciones. Su valor: urbanismo, subastas judiciales, ejecución hipotecaria y valoración dejan de depender de consultas manuales una a una.
La versión de agosto: más rápida, y con la cita ya redactada
La actualización desplegada el 21 de agosto de 2026 ha reconstruido el índice de raíz —siete veces más compacto, con control de calidad documento a documento— y ha multiplicado la velocidad de respuesta: las búsquedas sobre el corpus completo se resuelven ahora en decenas de milisegundos, hasta diez veces más rápido que en la versión anterior.
El cambio más visible para el profesional, sin embargo, no es la velocidad, sino el formato de la respuesta:
La cita llega redactada y verificada. Cada resultado incorpora la cita completa lista para pegar en el escrito, con número de sentencia, fecha, ECLI y número de recurso:
STS 80/2026, de 4 de febrero de 2026 (ECLI:ES:TS:2026:524), rec. 10375/2025
Se busca como se cita. Ya no hace falta conocer el ECLI: «STS 317/2025» funciona como consulta, igual que el número de recurso o el Id Cendoj. El sistema detecta además la ambigüedad entre Salas y corrige la confusión habitual entre número ROJ y número de sentencia.
Se sabe qué autoridad tiene lo que se cita. Los resultados distinguen sentencia, auto y auto de inadmisión, y advierten de lo que constituye jurisprudencia y lo que no: una distinción elemental que ninguna herramienta generalista respeta y que decide la suerte de un motivo de casación.
La clasificación del fallo se ha revisado en más de 950.000 resoluciones, con especial atención a los fallos mixtos —casación y apelación resueltas en la misma resolución—, donde la lectura automática venía fallando con más frecuencia.
A ello se suman la normalización de órgano y sala, que permite filtrar por TS, TSJ, AP o juzgado con mayor precisión; la mejora de la búsqueda por cuantía en litigio en todos los tramos; y una conexión más fina entre resoluciones que aplican los mismos preceptos.
Soberanía del dato y despliegue on-premise
Nearius puede ejecutarse en la infraestructura del propio despacho, sobre sus GPUs, de modo que ni sus datos ni los de sus clientes salgan de su red. Es la respuesta a la objeción más repetida por los despachos con cartera sensible, y encaja con las exigencias del RGPD en materia de tratamiento y localización del dato.
En camino
- Ponencias de valores catastrales (próximamente): comprobación de si el valor catastral de un inmueble está bien determinado y, con él, si el IBI o la plusvalía municipal se han liquidado correctamente, para poder reclamar lo pagado de más.
- Cálculo de intereses (próximamente): liquidación de intereses legales, de demora y procesales sobre una cantidad reclamada, aplicando a cada tramo el tipo vigente en ese periodo y no el actual, con el desglose por años listo para incorporar al escrito o a la tasación de costas.
- Pseudonimización reversible local (próximamente): sustitución de nombres, DNI, direcciones y demás identificadores por seudónimos antes de que el texto salga del equipo, con restauración automática en la respuesta. La tabla de correspondencias nunca abandona la máquina del despacho.
Esta última herramienta responde a una exigencia que la doctrina viene señalando con insistencia. El debate profesional sobre el uso de la IA en la abogacía ha dejado de plantearse en términos de «IA sí» o «IA no» para centrarse en las condiciones concretas del tratamiento: qué información se introduce, quién la procesa y con qué garantías. Dos límites se repiten en todos los análisis. El primero, el secreto profesional, reforzado por la Ley Orgánica 5/2024, de 11 de noviembre, del Derecho de Defensa, que no admite excepción tecnológica alguna: el riesgo para el abogado no está tanto en la respuesta que recibe como en la información que entrega para obtenerla. El segundo, el principio de minimización del RGPD, del que se sigue que poder entregar el expediente completo a una herramienta no significa que sea necesario ni adecuado hacerlo, y que en numerosos supuestos bastará con información anonimizada o seudonimizada.
La pseudonimización reversible local está concebida precisamente para satisfacer ambos: el dato identificativo no sale del equipo del despacho, y lo que llega al modelo es la versión mínima necesaria para la tarea. Y tiene un efecto que va más allá del cumplimiento: permite trabajar con expedientes de miles de documentos. Lo que hoy frena a un despacho a la hora de volcar un expediente voluminoso en una herramienta de IA no es la capacidad técnica, sino la duda sobre qué ocurre con los datos personales que contiene. Resuelta esa duda en origen, el volumen deja de ser un obstáculo: revisiones documentales masivas, cronologías de procedimientos completos y análisis de carteras enteras de asuntos pasan a ser abordables con las 177 herramientas de Nearius.
Búsqueda por concepto, no por palabra
La búsqueda en Nearius no depende de acertar con la palabra exacta que empleó el redactor. Se busca por concepto jurídico —lo que se quiere decir, no cómo se escribió—, de modo que una resolución sobre enriquecimiento injusto aparece aunque su fundamento no use esa expresión, y una doctrina sobre vencimiento anticipado aparece aunque la resolución la nombre de otro modo. Es la diferencia entre un buscador de texto y una herramienta que entiende de qué se está hablando.
Acceso
Nearius se conecta como conector MCP a Claude, ChatGPT, Perplexity, Grok, Kimi K3 o cualquier IA compatible con OAuth, mediante token personal. El precio es de 29,99 €/mes, IVA incluido, sin permanencia y sin límite de consultas por usuario contratado. Las 177 herramientas están incluidas en esa cuota, sin módulos ni tarifas por consulta.
Y una invitación: fusione varios de esos modelos sobre Nearius y compare el resultado con el de cualquiera de ellos por separado. Cada modelo aporta un criterio distinto sobre los mismos hechos; el corpus verificado impide que ninguno de ellos se invente el fundamento. No pedimos que se nos crea: pedimos que se compruebe.